Motivación personal: El antídoto a la frustrichera

¿Sabías que la motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta humana? por lo que entonces se deduce que los factores  determinantes internos son los que incitan a los humanos a realizar acciones…

Algunos la definen como el comportamiento que se descubre en una persona cuando procura satisfacer una necesidad particular, que no depende de ningún incentivo externo porque se estimula por sí misma desde la persona.

La Motivación puede concebirse como un ciclo en el cual los pensamientos influyen en los comportamientos y estos dan lugar al desempeño que impacta en los pensamientos y mueve a cada uno en sus propios medios.

Entonces, si partimos del hecho que la motivación intrínseca es una tendencia natural y es un elemento fundamental en el desarrollo físico, social y cognitivo de cualquier ser humano, debemos estar claros que encontraremos en nuestro camino al emprender, factores que de alguna manera podrían afectar nuestra motivación natural.

Es por ello que debemos reconocer que la motivación implica estados internos que dirigen el organismo hacia metas o fines determinados; para algunos son sencillamente los impulsos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación.

Vale destacar que esta motivación se tiende a confundir con la  voluntad e interés, ya que ‘la voluntad’ es vista como esa aptitud de decidir y ordenar la propia conducta, es decir, la voluntad es entendida como una cualidad para realizar algo con intención de un resultado. Y por su parte ‘el interés’, vendría siendo esa inclinación que alguien muestra hacia algún asunto o cuestión. De allí que están vinculadas con la autosatisfacción personal y la autoestima, que al final nos motivan de manera natural.

En este sentido, antes de determinar qué exactamente quieres emprender (en cualquiera de los aspectos de tu vida) debes verificar ¿cómo está tu motivación? Una de las formas más sencillas para ir explorando lo que te mueve: esa valoración,  percepción positiva o negativa que tienes de ti mismo en función de tus pensamientos, sentimientos y experiencias. Así podríamos comenzar a verificar el motivo o la razón que provoca la realización o la omisión de acciones en nuestras vidas. Y ¿por qué? Porque tenemos que determinar  lo que nos mueve o impulsa a actuar de cierta manera, lo que hará menos complicado el camino al éxito personal, en consecuencia, profesional y hasta social. Algo en ti debe ser una fuerte razón para conseguir el éxito y es lo que te impulsa a caminar acorde a ello.

No olvides que para emprender de manera exitosa debes comprometerte desde el inicio con tu motivación y todo lo que ella implica para llegar a tu meta exitosa, simplemente llegarán momentos en los que algo querrá detenerte a actuar, pero tú pasarás por encima de ello para cumplir con tu compromiso: la realización de tus metas, sí esas que algunas llaman sueños.

Siempre recuerda la motivación se basa en aquellas cosas que nos impulsan a llevar a cabo ciertas acciones y a mantener firme la conducta hasta lograr cumplir todos los objetivos…

Entonces anímate,  conócete, verifica lo que sí y lo que no… para que no decaigas en el emprendimiento que inicies y siempre estés motivado hasta lograr lo que te propones exitosamente. Independientemente que trates de hacerlo en una economía tan loca como la venezolana, así tengas el capital financiero, la disposición y las ganas, necesitas revisar qué te mueve más allá de lo material para que aprendas cada día a manejar tus emociones en función de tus proyectos.

*Frustrichera; Frustración y Arrechera (coraje/ira) en venezolano

Imagen de catholic.net

 

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