Guaidó, los venezolanos y la opción sobre la mesa: Mindfulness

 

Guaidó, los venezolanos y la opción sobre la mesa: Mindfulness Foto:Noticias al día

 

 

Los venezolanos están tan ocupados de sobrevivir a la cotidianidad de la crisis, que olvidan preservar tiempo para los afectos.

Es así como son muchos habitantes de la colapsada Venezuela caen en tristeza, decepción y hasta depresión por la ansiedad y propia incertidumbre que se alimenta del panorama político que vive el país, con mayor intensidad desde enero 2019. Aunado al éxodo y con ello separación de sus seres queridos, en busca de mejores condiciones de vida.

Algunos venezolanos en sus conversaciones cotidianas manifiestan alteraciones del sueño, dolores agudos en la espalda, migrañas, palpitaciones, trastornos gastrointestinales, falta de energía, pérdida del apetito, fallas en la memoria, sensación de neblina mental, y otros hasta llegar al punto pensar en la muerte o el suicidio como fin de la pesadilla lo que enciende las alarmas de especialistas e indican pueden ser indicadores de depresión.

La psicóloga Cristal Palacios dijo a la revista Climax que para entender el alcance de la depresión, es fundamental empezar por diferenciarla: “La tristeza es una emoción con la que nos manejamos desde niños. Puedes estar triste porque te quitaron la chupeta o el carrito. Luego lloramos un rato, nos distraemos y se nos pasa; pero no es algo permanente ni constitutivo. De hecho, como seres humanos sanos a medida que surgen nuevos eventos que nos estimulan, vamos saliendo poco a poco de ella. Cuando una persona está deprimida, estos procesos se estancan. Quienes la padecen se sienten como en un pozo muy profundo, pero ni siquiera de agua sino de petróleo y esto los oprime”.

Por su parte el expresidente de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría Robert Lespinasse igualmente explicó a Climax que “Las personas con cuadros depresivos o suicidas registran la reducción de los neurotransmisores serotonina, noradrenalina y dopamina. Tienen pensamientos catastróficos, se creen responsables del dolor ajeno y piensan que la única solución a su pesar es la muerte”. Palacios apunta que si bien puede haber alguna predisposición genética, algunos factores ambientales, como duelos no procesados o vivir permanentemente con altos niveles de estrés, inciden en agravar el cuadro. Entonces la tristeza deja de ser pasajera y pasa a tornarse aguda.

En este sentido, son muchas las opciones que están sobre la mesa para tomar previsiones, no solo para sobrevivir a la condena de padecer en el moribundo socialismo del siglo XXI en Venezuela, en la que cada ciudadano vive intensas emociones entre días de oscuridad, de aumentos exorbitantes de costo de productos básicos, lo caótico de los servios públicos en general, escasez de medicinas, el paupérrimo salario mínimo, la paralización de la industria y producción económica del país  y las promesas de cambio que juegan con la esperanza del golpeado venezolano.

Es por ello que hoy dedicamos esta publicación a una de las opciones prácticas “Mindfulness, cataliza tus emociones” que muchos han tomado para sí en Venezuela y que les ha dado resultados óptimos para no caer en depresiones.

El mindfulness es una técnica de relajación que enseña a tomar conciencia plena de nuestras emociones con el fin de eliminar la frustración o ansiedad que produce el no poder cambiar ciertas situaciones.

 

Prestar atención de manera conciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

 

Los beneficios del Mindfulness

  • Desarrolla la inteligencia emocional
  • Protege el cerebro
  • Acrecienta la capacidad de concentración
  • Favorece la creatividad
  • Mejora las relaciones interpersonales
  • Acaba con los problemas de insomnio
  • Protege el cerebro
  • Ayuda a controlar el estrés y la ansiedad
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Vivir en el presente

No podríamos vivir sin la capacidad de estar en el presente: es la que nos permite recordar a dónde estamos yendo mientras caminamos, aún cuando durante el trayecto nos hayamos perdido en miles de pensamientos.

Sin Mindfulness sería imposible poder observar y reconocer la propia experiencia y vivir en este mundo. Sin embargo, y aunque creemos tener control conciente de nuestra atención, lo que normalmente sucede es que estamos constantemente atendiendo a pensamientos acerca del pasado o del futuro o bien, reconociendo solo una pequeña porción de lo que está sucediendo en el presente: si lo que estoy experimentando me gusta, quiero que continúe o si lo que estoy experimentando me desagrada, quiero que desaparezca.

 

 

Aunque comunmente se asocia mindfulness con el budismo, muchas de las tradiciones religiosas del mundo utilizan mindfulness de manera implicita o explicita, pues es una capacidad básica y humana de conexión con el presente. La asociación con el budismo debe su razón a que fue en el seno de esta tradición que se generaron un corpus amplio de prácticas que permiten refinar y profundizar esta capacidad hasta grados altísimos. La meditación mindfulness o de insight es una de ellas y se practica en una gran cantidad de formas.

Mindfulness permite reconocer lo que está sucediendo mientras está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia tal cual se está dando. Así es que, aunque experimentemos algo desagradable (por cierto algo inevitable en la medida en que estemos vivos), podremos ahorrarnos el sufrimiento añadido de tener que lograr que aquello desagradable desaparezca. Quedarse solo con lo que experimentamos sin agregar nada más es lo que la práctica de mindfulness permite.

 

 

Con información de psicologiaymente.com, Climax y El Pais.com (Ciencia)

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