Maduro a oscuras con la corona: El fracaso del socialismo del siglo XXI brilla con el megapagón

Maduro a oscuras con la corona: el fracaso del socialismo del siglo XXI brilla con el megapagón (Foto: Twitter)

 

Venezuela el país rico, privilegiado, que podía jactarse de su potencial energético  por tener reservas considerables de petróleo, gas natural y carbón, así como el potencial hidroeléctrico derivado de sus ríos al sur del país, lo cual le facilita obtener la energía secundaria más importante hoy en día para la sociedad, terminó a oscuras por el mal manejo de semejantes recursos e inéditos índices de corrupción en toda la historia de país sudamericano.

Si bien la electricidad no es almacenable, se produce y se consume. No menos cierto es que  la capacidad de generación debe estar en concordancia con la demanda. Expertos en el área destacan que dicha capacidad debe ser siempre, por condiciones de confiabilidad en la prestación de servicio, al menos un 30 % superior a la capacidad demandada.

La capacidad total instalada dependió en principio de un porcentaje de  generación hidroeléctrico y otro  por generación  térmica. Esta distribución de generación se convirtió en una debilidad del sistema eléctrico nacional debido a su alta dependencia de la hidroelectricidad, y por la ubicación de esta generación al sur del país lo que requiería de largos sistemas troncales de transmisión para llevar la electricidad hacia el centro y centro-occidente del país.

Si partimos del hecho que las plantas térmicas están diseñadas para consumir unas gas natural, otras diesel y otras fuel oil o combinaciones de estos combustibles. Y las represas hidroeléctricas son sistemas diseñados y construidos para producir energía eléctrica mediante el aprovechamiento del caudal de los cursos de agua.

En el país privilegiado con recursos naturales, la electricidad procedente del agua y de los combustibles fósiles converge en un único sistema -el Sistema Interconectado Nacional- concebido para dar energía a toda Venezuela.

Winston Cabas, presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería Eléctrica, Mecánica y profesiones afines del Colegio de Ingenieros de Venezuela explicó que  «Hace medio siglo, los planificadores del país lo diseñaron así en función de las ventajas comparativas desde el punto de vista de energía».

Cabas señala que en Venezuela hay entre 16.000 y 17.000 megavatios instalados de energía hidroeléctrica y una cifra similar de fuente termoeléctrica, para un total aproximado de unos 34.800 megavatios.

 

Pero en la actualidad «El drama de este país es que hoy, con la crisis que nos ocupa, solo tenemos disponibles entre 12.000 y 13.000 megavatios. De esa capacidad, que era la disponible antes del apagón del jueves, el sistema del bajo Caroní representaba 11.100 megavatios, con lo que en torno al 85% del consumo del país dependía de fuentes hidroeléctricas».

 

Chavéz y sus jugadas maestras: la génesis del colapso

Desde que llegó el socialismo al rico país todo cambió. Ya desde el año 2000 expertos en el área indicaban que no se había vuelto a poner atención en las áreas de interconexión y distribución. Que en el occidente del país se había dejado de hacer mantenimiento como en otras regiones, pero era mucho más delicado en esos estados porque no contaban con un suministro confiable y permanente de hidroelectricidad. El proyecto Uribante Caparo no fue finalizado en 1999 y tampoco se hicieron  inversiones para retomar la obra después de esa fecha.

Y de tantas advertencias Venezuela tiene historia con las fallas del socialismo experimental de Chavéz y su legado. En 2006, Chávez prometió que Venezuela se convertiría en una potencia energética mundial. Aunque Chávez alternó a figuras civiles con militares en el manejo del sistema, cuando Nicolás Maduro llegó al poder en 2013 comenzó a poner el énfasis en los líderes castrenses.

En 2007 se había nacionalizado el sector eléctrico, bajo el nombre Corpoelec, Corporación Eléctrica Nacional tras fusionar compañías regionales encargadas de la generación y transmisión de energía en el país. (El socialismo estatifica todo para tener control de la sociedad).

El primer gran apagón afectó al menos ocho estados del país, es decir el 40% del territorio nacional, se produjo por un incendio forestal debido a un corto circuito en la estación hidroeléctrica del Embalse del Güri.

Según Ramón Rodríguez Chacín, para ese entonces  ministro para las Relaciones Interiores y Justicia: El apagón de gran magnitud que registró a partir a 3:59 de la tarde se originó por una falla de la generación en Güri, lo que derivó en un recalentamiento en una de las líneas de alta tensión de 800 kilovatios.

En 2010 luego de la grave crisis energética atribuida a una sequía  que hizo descender a niveles críticos el agua de la represa de El Guri, ubicada en el estado Bolívar, Chavez a declaró una   «emergencia eléctrica» y ordenó un plan de racionamiento, después denominado de «distribución de cargas», con apagones programados.

Pero para el momento Chávez culpaba a sectores oligarcas de la población por consumir mucha energía y la oposición por su parte denunciaba la falta de mantenimiento e inversión necesaria acorde al crecimiento poblacional.

El 17 de junio, el ministro para la Energía Eléctrica, Alí Rodríguez, declaró que la crisis eléctrica no ha terminado, pero que «lo peor ha pasado». Sin embargo los apagones en el interior del país continuaron.

Ya para ese año 2010, Corpoelec culpó a una iguana de dejar sin luz a 10 sectores de Anzoátegui .

Un apagón afectó a buena parte de Venezuela en abril de 2011, tras la caída de dos de las líneas de mayor capacidad. Tal corte duró unos 15 minutos en Caracas, pero se prolongó por horas en estados como Aragua, Carabobo o Zulia.

 

Nicolás y la corona que no supo llevar

El abril de 2013 con Nicolás Maduro coronado como el hijo del supremo legado de Chávez -despues de su muerte- se produjeron más cortes del fluido eléctrico. En septiembre 2013 otro apagón  dejó sin electricidad varias horas al 70% de su territorio, por lo que los comercios cerraron y hubo atascos de tránsito enormes. El metro de Caracas tuvo que cerrar. En diciembre de ese mismo año, otra falla afectó a medio país.  El entonces ministro de Energía, Jesse Chacón, dejaba de lado atribuirle las fallas a causas naturales para señalar directamente al: “sabotaje y negligencia”, que produjo una falla en el tendido eléctrico.

En marzo del año 2014, dos incendios en el Ávila dejaron sin electricidad a sectores del centro de la capital, mientras que en junio un corte de energía eléctrica afectó durante horas a diversas comunidades de la ciudad y una decena de estados.  Una avería por disparos de unidades de generación Occidente, Los Andes y Centro del país, dejó sin servicio a varias ciudades del país incluyendo a Caracas, así lo informaba la compañía estatal Corporación Eléctrica a través de su cuenta en la red social Twitter.

Para el 29 de septiembre, a oscuras quedaron 12 estados del país. El 5 de agosto se repitió la historia debido a una avería en la línea 230 Yaritagua-Acarigua, que dejó sin luz y sin aguaa Barinas, Portuguesa, Táchira, Carabobo, Cojede y Acarigua.

El gobierno decretó el cierre temporal de muchas de sus oficinas que ahora solo trabajarían dos días por semana (de 7:30 de la mañana a 13:00). Las medidas incluyeron la reducción de la jornada laboral del sector público en un 40%, que afectó a centros comerciales y hoteles, a los que se les pidió instalar sus propias plantas eléctricas.

Nuevos planes de racionamiento se aplicaron en 2016, por cortes que el gobierno nacional vinculó con cuestiones climáticas: una nueva sequía, esta vez provocada por el fenómeno de El Niño.

Los apagones se incrementaron a lo largo de 2017 y, en octubre, una falla eléctrica dejó sin energía durante ocho horas a la ciudad de Maracaibo y otras zonas del estado Zulia, una de las regiones más afectadas por los apagones.

Nicolás Maduro denunció que el apagón ya no era la iguana ni la oposición venezolana directamente,  sino un hombre mayor, blanco, de semblante amargo, cano, con barba y vestido con ropa que se asemeja a la bandera de los Estados Unidos, la falla eléctrica era resultado de una acción terrorista  del tío Sam.

En Navidad, el 24 y 25 de diciembre de 2017, también se registraron fallas en varias regiones. El estado Zulia se quedó sin luz antes de la cena navideña de ese 24 de diciembre, usuarios a través del Twitter denunciaron que el apagón duró más de 18 horas.

A comienzos del año 2018, el 2 de enero, sectores de cinco estados y de la capital quedaron sin energía durante varias horas, sumándose a permanentes racionamientos de agua. Dos apagones en enero afectaron a Caracas y distintas regiones.

Se replicaron los cortes en febrero 2018. A finales de agosto otros dos cortes de gran alcance, separados por menos de 24 horas, se registraron en Caracas y en los estados Miranda y Vargas. En Zulia algunos sectores quedaron sin suministro hasta cuatro días.

Según el ministro de energía Motta Domínguez, “fue saboteada la subestacion Santa Teresa 3, produciéndose un explosión y voraz incendio. Esta acción vandalica y terrorista afecta gran parte de la Región Capital”.

El 22 de febrero 2018, nueve estados del occidente del país afectados: Zulia, Mérida, Táchira, Trujillo, Barinas, Portuguesa, Lara, Falcón y Yaracuy se encuentraban aún sin luz, reportaron usuarios en Twitter.

Y  los expertos seguían apuntando las fallas  con el deterioro de la infraestructura por falta de inversión, impericia y corrupción. Siguieron los días de inestabilidad electrica, en octubre 2018 se volvió a repetir un apagón de más 24 horas en buena parte del país. En noviembre los cortes llegaron a la isla de Margarita (Nueva Esparta), y a los pocos días otro apagón golpeó de nuevo al Zulia.

El año 2019 abrió con un prolongado apagón, mientras que el pasado jueves, cerrando una década de fallas, se registró el peor de los apagones en la larga crisis eléctrica. Y desde las 4:54 pm del jueves 7 de marzo, un megaapagón dejó a oscuras al país, cuya población entró en caos sin servicios básicos, quedando desconectada de internet y sin señal telefónica para denunciar e informarse al respecto.

 

 

Especialistas han denunciado que la falla eléctrica y masiva que se dio en el país es consecuencia de la destrucción del sistema hidroeléctrico, la falta de inversión y la escasez de personal capacitado. Pese a que Maduro insiste en que el apagón nacional se dio por un supuesto sabotaje de la oposición venezolana con ayuda del tío Sam.

 

 

La oscura realidad vs. la decidida esperanza de muchos que enciende la luz de todos

Lo que no ha dejado de resonar, de boca en boca o por experiencia propia, es que la crisis registrada con este megaapagón al rojo vivo es producto de un modelo de gobierno que no aplica en Venezuela desde hace 20 años.

Aún a la fecha de esta publicación las pérdidas humanas, vulneración de los derechos humanos y -sin darnos cuenta-  la violencia física y psicológica al venezolano de apie que se quedó sin mínimos servicios básicos al unísono (porque aún sigue en el país bajo la esperanza resurgida de un cese a la usurpación, gobierno de transición y eleccones libres) aún siguen sumando con cada testimonio que va saliendo a la luz con el paso de los días, por encima de las mentiras de parte de los responsables, el vandalismo entrenado y desatado, la propia falla y falta de personal capacitado, entre otras cosas.

Los venezolanos con esta falla eléctrica en todo el país fueron testigos del fracaso del populismo en todas las áreas al mismo tiempo: el impacto hospitalario, en el servicio del agua, en las redes de telefonía y comunicaciones, en el internet, en el servicio de gas, en el abastecimiento, en el comercio, en la salud, en la industria, en el transporte, en la banca, en lo educativo, en lo económico en general -solo por nombrar algunos- que afectaron todo a la máxima expresión y con  la gran etiqueta común en todos los sectores, ¨»la corrupción» en cada una y la gestión incorrecta en cada eslabon que movía hacia el progreso a la  gran Venezuela, la corona, el diamante.

 

Fuente: Efecto Cocuyo

 

Con el paso de los días, empezó a recuperarse parte del servicio eléctrico, impregnado  de una hiperinflación de balurdas excusas delirantes por demás y descaradas (de parte de los usurpadores aún en el poder ) frente a tal realidad que viene atravesando el sistema eléctrico nacional. Aún se sigue a oscuras con la libertard de estar informados, pero con luces que encienden el espiritu  -con el restablecimiento progresivo de la  información- a través de redes sociales y medios independientes como este.

 

Para compartir con los pequeños de la casa y así entiendan a qué se refieren los adultos cuando dicen «somos un país privilegiado en recursos naturales»

 

 

Con información de Aviem, Efecto Cocuyo,  VenepressCaraota digital  y BBC  

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