Atleta británico se somete a una ‘tortura’ medieval para poder seguir corriendo

Foto: Marca

El 11 de octubre de 2017, Tim Don fue arrollado por un coche cuando se preparaba para el Mundial Ironman en Hawai. El atleta británico despertó media hora más tarde. Tenía roto el cuello (segunda vértebra cervical, justo detrás de los dientes) y sólo la rapidez de la ambulancia impidió que se ahogara. Los médicos le dieron algunas opciones, pero su carrera profesional parecía prácticamente terminada.

Tenía tres opciones para su recuperación y Don eligió una ‘tortura’ medieval para tener alguna opción de regresar a la competición. Podía utilizar un collarín – nada recomendable por la gravedad de la lesión-, operarse para reparar la vértebra y volver pronto a hacer vida normal – con esta opción hubiera puesto punto y final a su carrera- o “podía tener un halo” para una recuperación total, sin limitaciones.

Información aquí vía Diario Marca

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